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Risco de Levante Circular
Santa Ana la Real, Huelva (Andalucía) ~ ¸ 2:00h / 8.38Km.
Santa Ana la Real, Spain


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Ruta VIAS SUMMUM - Risco de Levante

Introducción
Ubicada en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Santa Ana la Real cuenta con un patrimonio natural impresionante. Esta pequeña localidad, de casas blancas y calles cuidadosamente empedradas, es todo un referente respecto al deporte en la naturaleza, habiendo sido pionera, por ejemplo, en la introducción del nordic walking en la Península, la señalización de senderos de pequeño recorrido, el senderismo accesible o la protección y recuperación de los caminos públicos frente a la usurpación ilegal. Un ejemplo del compromiso de esta población por la puesta en valor de su patrimonio natural y cultural son las múltiples rutas con las que cuenta el municipio y que comparten partes de su recorridos con el trazado de nuestro sendero; rutas como la original propuesta del Bosque de las Letras, la Ruta Geológica, la Ruta Astronómica y la Ruta de los Hornos de Cal. Por lo que a cada paso que demos vamos a ir descubriendo algo nuevo.
A lo largo del sendero Risco de Levante disfrutaremos de dehesas de alcornoques, bosques de ribera y de algunas de las vistas más hermosas de la vertiente sur de la Sierra. El verdor de esta zona de Andalucía y el abundante caudal de sus riveras sorprenderá a más de un visitante, sin embargo, nos encontramos en uno de los puntos de mayor pluviosidad de la Península. Entre la flora que veremos destacan el alcornoque, las encinas, los chopos, los madroños, la jara y el enebro. También ocupan un lugar destacado los hongos y setas, siendo las tanas y los gurumelos las grandes estrellas del lugar.
En  cuanto a la fauna, aquí habitan mamíferos como ciervos, jabalíes, zorros, ginetas, meloncillos y nutrias; aves como el buitre negro, el milano, la cigüeña negra o el martín pescador; y una gran variedad de  reptiles y anfibios, destacando el tritón jaspeado y el sapo partero. Pero el rey de la fauna autóctona no es ninguna de estas especies, sino el afamado cerdo ibérico, criado aquí en régimen de montanera y protagonista indiscutible de la rica gastronomía local.
El recorrido
Se trata de un sendero circular, que comienza y termina en Santa Ana la Real, concretamente, junto a la Fuente de los Tres Caños  y los antiguos lavaderos comunales. Partimos en dirección este, por la calle que sale del pueblo en ligero descenso entre las vallas y muros que cercan las huertas de las fincas cercanas. Continuamos sin desviarnos unos cuatrocientos metros hasta llegar a la aldea de la Presa, que pasaremos bordeando hasta que el sendero nos mete de lleno en una preciosa dehesa de alcornoques. Desde la salida, esta primera parte de nuestro recorrido comparte trazado, como ya se ha dicho, con el Bosque de las Letras, una ruta  cultural que conecta varios puntos de lectura en los que se pueden encontrar textos de autores de la comarca y que ha sido adaptada para que la ruta sea accesible a personas con discapacidades: existe una aplicación para ciegos y el Ayuntamiento cuenta con dos sillas Joëlette para personas con dificultad en los desplazamientos. Esta primera parte de nuestra ruta también comparte recorrido con el primer sendero nocturno de la provincia que cuenta con señalización diseñada para poder ser vista de noche.
Seguimos caminando bajo la sombra de los alcornoques, siempre en la misma dirección, ignorando los caminos que se nos cruzan a derecha e izquierda, hasta que salimos a una zona más abierta donde el camino se bifurca. Seguimos por la izquierda, subiendo una pequeña pendiente hasta llegar a un muro en el que giraremos a nuestra derecha para bajar sinuosamente hasta la Rivera de Los Casares. Aquí encontraremos varios bancos y mesas de madera, así como uno de los puntos más curiosos del Bosque de las Letras, un intercambiador de libros en el que poder coger y donar libros. También, desde esta pequeña área recreativa se puede ir, desviándose de nuestro sendero, a visitar los Chorros de Joyarancón, un salto de agua de unos quince metros de altura, a tres niveles, y que en época de lluvias es todo un espectáculo. Para ello hay que cruzar la rivera por el puente de madera y girar a la izquierda, siguiendo el pequeño sendero que nos llevará, pasando la carretera por un pequeño túnel, hasta la pista por la que podemos acceder a los Chorros. Después tendremos que recorrer el camino a la inversa para regresar hasta aquí y retomar nuestro sendero.
Así pues, sin cruzar el puente, giramos a la derecha y vamos caminando junto a la rivera hasta llegar a un segundo puente de madera, por el que sí la cruzaremos. Cruzamos también una pista que nos sale a la izquierda y seguimos de frente hacia un tercer puente que salva el Barranco de los Chorreros en el punto en el que se une a la Rivera de los Casares, formando la Rivera de Santa Ana. Seguimos caminando y en unos pocos metros, un cuarto puente nos ayudará a cruzar ésta. Durante todo este tramo hemos podido ver algunos textos colgados de los árboles. Estos textos han sido escritos por los alumnos del colegio de Santa Ana y forman parte también del Bosque de las Letras.
El trazado del sendero discurre ahora por una ancha pista que se eleva y se aleja ligeramente del agua. En la finca que llevamos a nuestra derecha es posible que podamos ver algunos cerdos ibéricos alimentándose de las bellotas que caen de los árboles mientras vamos subiendo una ligera pendiente hasta llegar a un cruce en el que primero debemos bajar hacia la izquierda, hacia la rivera y, sin llegar a cruzarla, girar a la derecha. Continuamos por este camino que poco a poco nos va adentrando en un valle cada vez más estrecho hasta que, imponente, se alza frente a nosotros la mole del Risco de Levante. Este gigante de roca, que da nombre al sendero, es muy apreciado por los escaladores y está equipado con varias vías deportivas, así como con un puente tibetano. Cruzamos entre las rocas para continuar pora nuestro sendero que ahora comparte trazado con la Ruta Geológica. No tardamos mucho en alcanzar otra espectacular formación rocosa, el Risco de la Portilla donde, con suerte, podremos ver algunos ejemplares de avión roquero.
Poco a poco, el sendero va saliendo del valle, girando hacia las grandes dehesas que se abren por el sur. Vamos faldeando, rodeados de jaras tras pasar por un último afloramiento rocoso. Unos quinientos metros después de pasar dichas rocas llegamos a un desvío. Entre dos estacas de madera surge un pequeño sendero ascendente. Subimos por él y en pocos metros nos cruzamos con una ancha pista que tomaremos hacia la derecha. Debemos tener precaución en este punto, pues vamos a pasar por una explotación abandonada de colmenas. Pero que las colmenas estén en desuso no quiere decir que no haya abejas en la zona.
Una vez pasadas las colmenas y las ruinas de una edificación, llegamos a un nuevo cruce de caminos, donde tendremos que girar a la derecha y encarar la pista que asciende hasta lo más alto de la Sierra de las Cumbres. Esta pista es conocida como el Muro y supone el mayor desnivel y, por tanto, el mayor esfuerzo físico de nuestra ruta. A cambio, nos irá regalando unas vistas cada vez mejores de toda la vertiente sur de la Sierra. Precisamente por su orientación sur, es imprescindible contar con agua suficiente para encarar esta subida ya que en días soleados las temperaturas aquí pueden ser elevadas. Una vez superado el Muro, llegaremos a una pista que recorre la cima. Giramos a la izquierda y seguimos avanzando, junto a una valla metálica hasta alcanzar el punto de observación astronómica. Hemos llegado a la Ruta Astronómica, creada para poder aprovechar la calidad de los cielos nocturnos de la comarca. No en vano, Sierra Morena, en cuyas estribaciones occidentales nos hallamos, ha sido declarada Reserva StarLight. En este punto, además, podremos disfrutar de las mejores vistas, con Los Veneros al pie de la montaña, las dehesas y con las minas del Andévalo y la Cuenca Minera de Río Tinto intuyéndose en el fondo.
Disfrutadas las vistas, dejamos el punto de observación y continuamos descendiendo por la pista de la izquierda que, a la altura de la Cruz del Vigía, desemboca en la pista asfaltada de Los Veneros. Giramos en ella a la derecha y la seguimos de regreso hasta Santa Ana. Poco antes de llegar al pueblo el sendero nos depara una última sorpresa, los Hornos de Cal. Podremos ver hasta cinco de estos hornos justo antes de entrar a la localidad y dar por terminado nuestro recorrido.
No te puedes perder
1. El Bosque de las Letras: El inicio de nuestro recorrido coincide con parte de la ruta turístico-cultural denominada El Bosque de las Letras. Nos encontraremos puntos de lectura con textos de autores de la comarca,  textos escritos por los alumnos del colegio colgados de algunos árboles y un curioso intercambiador de libros del que podremos coger alguno, o donarlo.


2. El Risco de Levante: Esta mole rocosa de aproximadamente quince metros de altura da nombre al sendero. Es el primero de los grandes afloramientos de piedra que podemos contemplar en las laderas de los montes que conforman el valle. Es un lugar muy apreciado por los escaladores y está equipado con varias vías de escalada deportiva, así como con un puente tibetano.

3. Punto de observación astronómico: Otra de las rutas de Santa Ana que comparte parte de su recorrido con nuestro sendero es la Ruta Astronómica. Tras la dura subida del Muro, llegamos a este punto informativo donde, además de poder disfrutar de unas vistas impresionantes a la vertiente sur de la Sierra, podremos disfrutar de unos cielos nocturnos ideales para la observación de las estrellas.

4. La Cruz del Vigía: El origen de este sencillo monumento se debate entre la leyenda y la realidad, ya que se cuenta que fue construido a principios del siglo XIX para servir de de puesto de vigilancia en la Guerra de Independencia contra Francia. Además, es otra de las paradas de la Ruta Astronómica.

5. Hornos de Cal: Prácticamente al final de nuestro recorrido, ya casi entrando de nuevo en Santa Ana, nos encontramos con los restos de varios de los hornos de cal que existieron en el municipio y en donde se elaboraba cal viva, utilizada para enfoscar y pegar mampuestos.

6. Chorros de Joyarancón: Aunque este salto de agua no está situado en el recorrido de nuestro sendero, merece la pena, sobre todo en época de lluvias, acercarse a contemplar esta emblemática cascada de más de quince metros de altura. Para acceder a ella debemos cruzar la rivera a la altura del intercambiador de libros (ver el paso a paso de la ruta) y seguir el sendero hacia la izquierda, pasando por debajo de la carretera por un pequeño túnel.


Ruta VIAS SUMMUM - Risco de Levante

1. Salimos desde la Fuente de los Tres Caños. (0h:00~)​

2. Vamos bajando por una calle empedrada y llegamos a una encrucijada con dos caminos que salen a nuestra derecha. Los ignoramos y seguimos de frente. (0h:03~)


3. Hemos entrado en la aldea de la Presa. Debemos seguir la dirección que llevamos hasta encontrarnos con una cancela frente a nosotros. En este punto giramos hacia la derecha. (0h:05~)


4. Pocos metros después llegamos a un nuevo cruce, en el que seguimos de frente.

5. Subimos unos metros por la cale empedrada y tomamos el sendero que surge a nuestra derecha.

6. Aproximadamente un kilómetro después llegamos a este amplio cruce. Debemos seguir de frente y hacia la izquierda. (0h:14~)

7. Salimos del manto de alcornoques a este área más abierta, donde tomamos el camino de nuestra izquierda. (0h:19~)

8. Unos cientos de metros después y tras subir una ligera pendiente llegamos a este cruce en el que debemos tomar el camino de la derecha que nos hará bajar hasta una pequeña zona al pie de la rivera con mesas y bancos y un intercambiador de libros.

9. En esta pequeña zona recreativa debemos seguir la rivera hacia la derecha, pero sin cruzarla.
Si quisiéramos visitar los Chorros de Joyarancón deberíamos cruzar el puente que vemos y seguir el sendero hacia la izquierda, cruzando la carretera por un pequeño túnel. Después tendríamos que retornar por el mismo camino hasta este punto para retomar nuestro sendero.

10. Tras caminar junto a la rivera por su margen derecho y a los poco metros de cruzarla por un pequeño puente de madera, nos encontramos con este cruce. Debemos seguir recto, hacia el puente que vemos enfrente y cruzarlo. (0h:28~)

​11. El sendero se aleja momentáneamente del agua hasta que  llegamos a este cruce en el que giraremos hacia la izquierda y bajaremos de nuevo hacia la rivera. (0h:33~)

12. Al llegar a la rivera no la cruzamos, sino que giramos a nuestra derecha. Después, continuamos recto, sin cruzar el puente que encontraremos a nuestra izquierda.


13. Unos treinta minutos después, hemos pasado el Risco de Levante, el Risco de la Portilla y el sendero ha salido del estrecho valle por el que íbamos y ahora nos lleva faldeando la ladera sur de la Sierra de las Cumbres, hasta que llegamos a este cruce, en el que debemos coger el camino que sube a la derecha. (1h:02~)

14. Escasos metros después, nos cruzamos con una amplia pista. Debemos tomarla hacia la derecha.
Este camino nos lleva hacia una explotación abandonada de colmenas. Para evitarlas se ha habilitado un camino que surge a la derecha de la pista y que bordea un antiguo edificio antes de retornar a la pista por la que vamos.

15. Tras pasar las colmenas en desuso y las ruinas de una casa, llegamos a una nueva encrucijada de caminos. El nuestro toma la senda de la derecha, conocida como el Muro, por su notable desnivel. Es el punto de mayor exigencia física de toda la ruta. (1h:14~)

16. pista se cruza con nosotros desde la derecha. La ignoramos y seguimos con la subida. (1h:28~)

17. Llegamos al final de la cuesta y desembocamos a una pista. Seguimos hacia la izquierda, hasta que lleguemos al punto de observación astronómica. (1h:36~)

18. Dejamos el punto de observación astronómica y llegamos a este cruce. De nuevo, seguimos por la pista hacia la izquierda. (1h:42~)

19. La pista desemboca en el carril de Los Veneros, a la altura de la Cruz del Vigía. Debemos tomar el carril hacia la derecha y seguirlo hasta llegar de nuevo a Santa Ana. (1h:45~)

Todos los tiempos indicados en la descripción de la ruta son meramente orientativos. Se refieren siempre a tiempo de marcha efectiva, es decir, para su cálculo no se han tenido en cuenta las paradas.
La duración estimada de la ruta a un ritmo suave a es de aproximadamente 2 horas.
Recomendamos completar las indicaciones de esta guía gráfica con la descarga del track oficial de la ruta para GPS .

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